jueves, febrero 06, 2020

Celajes

Escribo,
los celajes se niegan a mirarme,
no quieren que mi inconclusa tarea
discurra por los pantanos del silencio,
no quieren ellos, los celajes,
ahogarse conmigo
y, con ellos, toda la humanidad.
Tanto es así que se fueron
y una densa calima se empeñó en abrigarnos,
como manta,
en esculpirnos
como sedientas esculturas pétreas
y que seamos testigos de cómo a nuestro alrededor se vuelven ruinas,
las ruinas de lo que fuimos
y de lo que pretendimos ser,
se derrumba incluso lo que jamás fue erigido
y vemos escombros, ruinas de lo que nunca existió.

No, no vivimos en una sociedad líquida,
es una sociedad polvorienta que todo lo arrasa,
mientras espero que regresen aquellos celajes
a los cuales mirar ensimismado.